En el contexto de un mayor avance de la estrategia de “carbono dual” de China, el desarrollo vigoroso de la economía circular y la mejora del sistema de reciclaje de recursos se han convertido en medidas críticas para que China logre una transición verde y salvaguarde la seguridad de las cadenas industriales y de suministro. Como pilar fundamental de la economía circular, la industria de los metales secundarios asume múltiples misiones de la época: reducir la dependencia de los recursos minerales primarios importados, promover la conservación de la energía industrial y la reducción de las emisiones de carbono, reducir las descargas contaminantes, consolidar las bases de la seguridad de los recursos nacionales y facilitar el desarrollo ecológico y con bajas emisiones de carbono en toda la sociedad.
China ya es el mayor productor y consumidor de metales secundarios del mundo. El volumen de recursos reciclados continúa expandiéndose, los equipos de proceso se están modernizando a un ritmo acelerado y los efectos de aglomeración industrial están surgiendo gradualmente. Mientras tanto, el sector aún enfrenta desafíos prácticos, incluida una estandarización insuficiente del sistema de reciclaje inicial, cuellos de botella en las tecnologías centrales para una clasificación sofisticada, escenarios limitados para la aplicación de productos reciclados de alto valor, la implementación pendiente de políticas de apoyo detalladas y una alineación deficiente entre los sistemas de estándares nacionales e internacionales. Aún quedan numerosos puntos débiles por abordar para lograr un desarrollo industrial de alta calidad. En este contexto, el sur de China, con su base industrial madura y su completo sistema de comercio y circulación, se ha convertido en un centro fundamental para los flujos nacionales e internacionales de materias primas de metales secundarios y desempeña un papel indispensable en la cadena mundial de suministro de metales secundarios.
